La ANTI-obra maestra

MÚSICA | REVIEW

ANTI, el octavo álbum de Rihanna, llegó en enero de 2016 tras la espera más larga de sus diez años de carrera. Consideration es toda una declaración de intenciones. Gamberra, pegadiza y con la genial mezcla de voces de Rih y SZA. Jaimes Joint es suave, intensa y breve como una calada de cigarro. Las intenciones están expuestas, llegó la hora de la música. Kiss It Better es belleza y dulzura. Son los 80 y los 90. Es la guitarra, la voz y el coro. Es puro amor y puro erotismo.

Work es inconformismo. Es un amigo que ayuda a otro. Es tan Rihanna como Drake. Y es el subidón de las 8 de la tarde. Desperado es chulería. Es saber lo que quieres, o actuar como si lo supieras. Es pasear por la ciudad con la música a tope. Woo es irreverente. Rihanna arrastrando las palabras en cada estrofa y atropellándolas antes y durante cada Woo. Needed Me es el ritmo distorsionado. Es Rihanna cantando en el club con una copa en la mano. Yeah, I Said It es, simplemente, sexo. El susurro y el coro que descubres en cada nueva escucha te hace apreciarla más y más. Same Ol' Mistakes es su potente base. Es la ruptura con todo lo anterior y lo posterior a través del ritmo y la voz más trasnochados y atractivos.

Never Ending es caminar tranquilamente, de menos a más y de más a menos. Es unir lo irreconciliable y abrir nuevas puertas. Love On The Brain es la forma más bella de cantar y contar la historia más triste. Es la VOZ de Rihanna. Es pura vida. Higher es definir BELLEZA con una canción. Es romperse la voz cantando a algo que sólo tú mismo entiendes. Close To You es la perfecta despedida, un hasta siempre que suena a hasta luego. Es un piano y la voz de una chica del leftside de una isla.

Goodnight Gotham es el puente hacia nueva música. Lo fue desde casi un año, y lo es ahora que ANTI es una realidad. Pose y Sex With Me son volver a TTT y LOUD cuando ANTI es lo contrario. Y, por eso mismo, son el ANTI del propio ANTI.